¡Llegó la primavera!
Llega una nueva estación. La naturaleza desperta reventando por todas las costuras de la tierra. Y para los más pequeños aparecen nuevas oportunidades de vivir, jugar y aprender al aire libre
¡Llegó la primavera!
Después de este largo y húmedo invierno, ya tenemos a la primavera tocando en nuestras puertas. Los días crecieron y el cambio de horario nos regala otra hora más de día y también puede que algún problemilla con los más pequeños que, junto con los ancianos, son los más afectados por esta medida que pretende el ahorro energético.
El cambio horario para los niños supone en muchos casos trastornos del sueño, días donde están más inquietos, inapetencia... Tengámoslo en cuenta y armémonos de paciencia hasta que su reloj interno adopte la nueva hora.
La primavera, es un tempo de aprendizaje privilegiado, ya que después del encierro del invierno, supone la salida al exterior, el contacto con la naturaleza que ofrece a los niños ilimitadas posibilidades de conocer y comprender la rica y variada realidad del campo. Tarea de los adultos es colaborar con el niño para que aproveche esta oportunidad de aprendizaje que se le ofrece.
En el medio rural este contacto forma parte natural de la vida, en las ciudades y villas debe, posiblemente, ser más pensado, más programado, pero de ninguna manera ignorado. Si no vivimos en el campo, debemos procurar este contacto organizando excursiones, llevando a nuestros hijos a los parques, permitiendo que puedan experimentar, ver, oler, tocar... enseñándoles el nombre de las plantas, los animales, los peces... Permitiendo, en fin, que amplíe sus horizontes y sus experiencias.
Autor: Cristina Gontad
Fecha: 2006-03-28 15:41:27
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